Correr tus primeros 5 km: el plan para conseguirlo
No hace falta haber nacido corredor. Con tres salidas por semana y un poco de paciencia, los 5 km están a unas semanas.

Alternar esfuerzos rápidos y recuperación es la forma más eficaz de ganar velocidad. Cuatro sesiones clásicas, de la más sencilla a la más exigente.
Las series alternan tramos rápidos y tramos de recuperación. Te permiten pasar más tiempo a ritmo alto que si corrieras de forma continua. Con una sesión a la semana basta, además de tus rodajes suaves.
Entre diez y quince minutos de trote suave, algo de técnica y dos o tres progresivos. Sin calentamiento, las series cuestan más y son más arriesgadas.
La última serie tiene que salir igual de rápida que la primera. Si al final bajas mucho, saliste demasiado fuerte. Mejor una sesión constante que una heroica.
Una pista de atletismo es ideal para medir distancias, pero una carretera llana, un parque o un circuito conocido sirven perfectamente. El GPS del móvil mide la distancia por ti.
Las series son una sesión dura: deja al menos un día suave antes y después, y evita hacerlas al día siguiente de una pierna pesada en el gimnasio.
En Volta, las sesiones de series se muestran paso a paso: la recuperación se cuenta sola, un pitido avisa de cuándo volver a correr y el nivel del 1 al 5 cambia el número de series.
Una basta para la mayoría de corredores aficionados. Dos, para quien ya corre mucho.
Gastan mucha energía en poco tiempo, pero lo que más cuenta es la constancia semanal y la alimentación.
Sí, en una versión suave como el 30/30, cuando ya corres de 20 a 30 minutos sin parar.
No hace falta haber nacido corredor. Con tres salidas por semana y un poco de paciencia, los 5 km están a unas semanas.
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